Matemos la mirada tranquila,
terminemos los discursos solemnes,
martirizemos al Gran Hermano
que de solemnidades y tranquilidad
tenemos calles llenas de pérdida,
mares de almas a la deriva.
Cultivemos lo distinto
brindemos al son de cada ritmo,
dancemos al compás de todas las vidas
que de vidas vida
que de procesiones nuevos senderos
lunes, 2 de enero de 2012
miércoles, 18 de mayo de 2011
De flamas ocultas
Si seguir el camino amarillo me ha traído hasta aquí,
si de todos los caminos que llevan a Roma tuve que escoger el que más marea,
si esta cometa no encuentra brisa que la pueda alzar...
cerrar los ojos y respirar la increíble simpleza del desahucio de la vida
provee el motor de ansiar la trama más que el desenlace,
porque al caer la venda que precipita el desengaño de esta existencia,
caigo a la realidad que por tanto rehuí..
pero una pequeña llama aunque escondida entre las sombras se esconde
no puede arrancar su destino,
nos atrae como moscas hacia lo inexorable.
Pamela Hernández
si de todos los caminos que llevan a Roma tuve que escoger el que más marea,
si esta cometa no encuentra brisa que la pueda alzar...
cerrar los ojos y respirar la increíble simpleza del desahucio de la vida
provee el motor de ansiar la trama más que el desenlace,
porque al caer la venda que precipita el desengaño de esta existencia,
caigo a la realidad que por tanto rehuí..
pero una pequeña llama aunque escondida entre las sombras se esconde
no puede arrancar su destino,
nos atrae como moscas hacia lo inexorable.
Pamela Hernández
sábado, 26 de marzo de 2011
Pinceladas
Y después de todo
¿qué es la vida
sino un cúmulo de pinceladas abstractas,
sin previo anuncio ni sentido?
¿qué es la vida
sino un cúmulo de pinceladas abstractas,
sin previo anuncio ni sentido?
De sinsentidos
Especias desfiguradas,
frases entrecordas,
enigmas sin misterio.
Tu lúgubre sendero iluminado
refleja mi semblante agobiado...
palabras que sobran
en un remolino sinsentido,
en tu rumbo perdido
mi Luna sigue la sombra
que algún día llevó la marca
de lo que nunca será.
frases entrecordas,
enigmas sin misterio.
Tu lúgubre sendero iluminado
refleja mi semblante agobiado...
palabras que sobran
en un remolino sinsentido,
en tu rumbo perdido
mi Luna sigue la sombra
que algún día llevó la marca
de lo que nunca será.
viernes, 17 de diciembre de 2010
Pasos nocturnos
y de lunes, lunáticos.
Y que de este lunático
con quien me tope huyendo de un lunes,
en su andar avanzando estático, de noche lo alcanzo
la luna llena
y en esa claridad para el enceguecedora,
Tropezó de pronto y sin querer...
con la vida.
Que tonto loco lunático
que a esas horas de luna llena de un lunes
del que huyendo se encontró desprevenido a la vida...
y no la sobrevivió.
Pamela Hernandez V.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Poesía 1
Enrique Valdés
En qué lugar de la memoria habitas
música, poesía. Ausencia
de lo que alguna vez tuvimos.
Pero no era verdad. Ahora
es la música
quien te devuelve a esta página.
Poesía
En qué lugar de la memoria habitas
música, poesía. Ausencia
de lo que alguna vez tuvimos.
Pero no era verdad. Ahora
es la música
quien te devuelve a esta página.
Poesía
¿Vuelves...?
Carlos Cortínez
Vuelvo, vuelvo bajo el árbol
que detuvo tu rostro
cuando caía el otoño.
Vuelvo, vuelvo al otoño
de un país sin memoria,
a repetir las palabras
que se fueron con las hojas.
A rescatar con las hojas
las memorias y los rostros,
la detenida palabra
que algún día fue otoño.
Vuelvo, vuelvo bajo el árbol
que detuvo tu rostro
cuando caía el otoño.
Vuelvo, vuelvo al otoño
de un país sin memoria,
a repetir las palabras
que se fueron con las hojas.
A rescatar con las hojas
las memorias y los rostros,
la detenida palabra
que algún día fue otoño.
martes, 28 de septiembre de 2010
Final
Enrique Valdés
La poesía dice ¿cómo estás?
y abre la puerta.
La música preguna ¿cómo estás?
y abre la puerta.
Estoy sordo, apenas siento
el canto de los pájaros.
Tú dices cómo estás
y abres la puerta.
La muerte dice ¿cómo estás?
y se cierra la puerta
La poesía dice ¿cómo estás?
y abre la puerta.
La música preguna ¿cómo estás?
y abre la puerta.
Estoy sordo, apenas siento
el canto de los pájaros.
Tú dices cómo estás
y abres la puerta.
La muerte dice ¿cómo estás?
y se cierra la puerta
domingo, 26 de septiembre de 2010
La mujer gaviota
La primera -y en realidad única vez que la vi- estaba sentada en la Plaza de Libertad de Prensa en Concha y Toro.
Era una mañana común, así como lo era mi cansancio, aquel que me llevó a pausar mi día en el instante en que la ví.
Tan fuera de lugar, tan poco cómoda. La expresión me era conocida, entre tanta paloma aquella mujer tenía un parecido, pero a qué, a quién. Y mi cabeza surcaba los pasadizos de la memoria buscando el símil encontrado, y de pronto... lo supe, ella era la mujer gaviota. Era un todo. Su rostro evocaba esa mezquindad a pesar de la vastedad del océano, la que en ese momento le mostraba a las palomas que la agobiaban, su pelo lunarizado con tramas blancas y negras, su nariz, estaba allí para recordar que no cabía duda alguna, y la simpleza de su mirada, esa simpleza sólo la reconoce quien ha hecho del mar su nido, de esa libertad su punto de partida, y esa inocencia que la edad no le ha quitado.
Aquella mujer en ese instante hizo que en ese mismo mes, volviera a mi océano anhelado.
Por cierto, en el momento que se dio cuenta de mi interés en su presencia, tomó sus alas y desapareció, sin complicaciones. He vuelto al lugar, nunca más la encontré. Aún pienso que todo sería más fácil si fuera también gaviota.
Pamela Hernández V.
Era una mañana común, así como lo era mi cansancio, aquel que me llevó a pausar mi día en el instante en que la ví.
Tan fuera de lugar, tan poco cómoda. La expresión me era conocida, entre tanta paloma aquella mujer tenía un parecido, pero a qué, a quién. Y mi cabeza surcaba los pasadizos de la memoria buscando el símil encontrado, y de pronto... lo supe, ella era la mujer gaviota. Era un todo. Su rostro evocaba esa mezquindad a pesar de la vastedad del océano, la que en ese momento le mostraba a las palomas que la agobiaban, su pelo lunarizado con tramas blancas y negras, su nariz, estaba allí para recordar que no cabía duda alguna, y la simpleza de su mirada, esa simpleza sólo la reconoce quien ha hecho del mar su nido, de esa libertad su punto de partida, y esa inocencia que la edad no le ha quitado.
Aquella mujer en ese instante hizo que en ese mismo mes, volviera a mi océano anhelado.
Por cierto, en el momento que se dio cuenta de mi interés en su presencia, tomó sus alas y desapareció, sin complicaciones. He vuelto al lugar, nunca más la encontré. Aún pienso que todo sería más fácil si fuera también gaviota.
Pamela Hernández V.
sábado, 25 de septiembre de 2010
Libertad
Encadenado a la galera
sigues remando
hacia tu naufragio.
El verdugo
te recuerda que debes remar
al son del tambor.
Lo que el verdugo no sabe
es que decidiste naufragar
de Luis Zaror
sigues remando
hacia tu naufragio.
El verdugo
te recuerda que debes remar
al son del tambor.
Lo que el verdugo no sabe
es que decidiste naufragar
de Luis Zaror
Las Palabras
He aquí el poema.
No tengo qué decir. No queda nada
en el vacío tintero del poeta.
He aquí que soy la jaula:
una armazón de sangre y huesos
y arterias recorridas por palabras.
Y son lo que ellas quieren
decir desde que existen,
con más edad que yo
con mucho más
significado.
Me llevan este cuerpo
ausente de decires,
y soy lo que ellas mienten:
Todas estas historias
mezcladas a mi historia,
y yo que nada tengo que decir
escribo sin saber si existe quien escribe
o son voces extrañas
las que roban mi ser.
No tengo qué decir. No queda nada
en el vacío tintero del poeta.
He aquí que soy la jaula:
una armazón de sangre y huesos
y arterias recorridas por palabras.
Y son lo que ellas quieren
decir desde que existen,
con más edad que yo
con mucho más
significado.
Me llevan este cuerpo
ausente de decires,
y soy lo que ellas mienten:
Todas estas historias
mezcladas a mi historia,
y yo que nada tengo que decir
escribo sin saber si existe quien escribe
o son voces extrañas
las que roban mi ser.
Enrique Valdés
miércoles, 15 de septiembre de 2010
De ahogos y encierros voluntarios
Qué odisea la vida
Que si la vida es sueño,
que si ser o no ser,
que si los molinos de viento
son gigantes al acecho del ataque
que si la vida... es vida.
A dónde me llevará este encierro
dónde acabaré tras la huella
de una sombra que no respira
de un andar que no ha sido trazado,
de un estigma que no carga
sino con la luz del poste que cruza mi ventana
pero no veo esta luz,
no alcanzo su trayectoria,
alguien me pone las gafas de sol
no entiendo, la luz no me encandila.
Sé que he cargado con sombras de otras vidas,
las acarreo, arrastro, me siguen, absorben,
traspaso sus fugas
limito su espacio,
esconden el mío,
sacuden mi existencia.
Y después de todo..
qué respiro?
Las he dejado entrar,
las añoré y hoy son mi amorío
enterré esas añoranzas al olvido
hoy han olvidado señalarme el camino.
Desgarrados memoriales
de confianzas rotas
de milagros oscuros
y estampas que marcan milímetro a milímetro
el correr de la sangre en mis venas,
que duelen, que hielan el alma
esta alma que aunque fría, arde,
mientras a la vida se acerca.
Vida que te me escapas
entre ahogos y encierros
vida que te vivo entre páginas vacías
de capítulos que no quieren escribirse
quiero contarte que aunque distante
te conozco
13/09/2010
Que si la vida es sueño,
que si ser o no ser,
que si los molinos de viento
son gigantes al acecho del ataque
que si la vida... es vida.
A dónde me llevará este encierro
dónde acabaré tras la huella
de una sombra que no respira
de un andar que no ha sido trazado,
de un estigma que no carga
sino con la luz del poste que cruza mi ventana
pero no veo esta luz,
no alcanzo su trayectoria,
alguien me pone las gafas de sol
no entiendo, la luz no me encandila.
Sé que he cargado con sombras de otras vidas,
las acarreo, arrastro, me siguen, absorben,
traspaso sus fugas
limito su espacio,
esconden el mío,
sacuden mi existencia.
Y después de todo..
qué respiro?
Las he dejado entrar,
las añoré y hoy son mi amorío
enterré esas añoranzas al olvido
hoy han olvidado señalarme el camino.
Desgarrados memoriales
de confianzas rotas
de milagros oscuros
y estampas que marcan milímetro a milímetro
el correr de la sangre en mis venas,
que duelen, que hielan el alma
esta alma que aunque fría, arde,
mientras a la vida se acerca.
Vida que te me escapas
entre ahogos y encierros
vida que te vivo entre páginas vacías
de capítulos que no quieren escribirse
quiero contarte que aunque distante
te conozco
13/09/2010
viernes, 10 de septiembre de 2010
Caminante
Apaga ese acelerando andar caminante
que para caminante no hay camino
que se hace camino al andar
y no es errado el esquivar la marcha
por recuperar en la nada el sendero
que para caminante no hay camino
que se hace camino al andar
y no es errado el esquivar la marcha
por recuperar en la nada el sendero
lunes, 16 de agosto de 2010
lunes, 26 de julio de 2010
De ráfagas
Ráfaga de terrorífica existencia
dime por qué rondas
mis desnivelados caminos,
por qué te empeñas en penetrar
mis recónditos agujeros
para perderte entre sus laberintos?
Por qué insistir
en alcanzar la luna llena
cuando en el intento
resbalas en su menguante
y mis brazos
no alcanzan a cobijarte?
dime por qué rondas
mis desnivelados caminos,
por qué te empeñas en penetrar
mis recónditos agujeros
para perderte entre sus laberintos?
Por qué insistir
en alcanzar la luna llena
cuando en el intento
resbalas en su menguante
y mis brazos
no alcanzan a cobijarte?
martes, 13 de julio de 2010
Elogio de lo inútil
Mario Bunge
Ya había promediado la redacción de esta nota cuando me llegó una invitación de la Universidad de Salamanca par asistir a un acto académico en el que el doctor José María Cerveró Santiago, catedrático de Física Teórica, disertaría precisamente en defensa de lo inútil. Esta coincidencia no lo es tanto porque también yo soy físico teórico y, como el colega salmantino, sé que algunos de los resultados más hermosos de la física, tales como la teoría de Einstein del campo gravitatorio y la teoría cuántica del campo electromagnético, son casi inútiles. O sea, no sirven, por ahora, "nada más" que para entender algunos aspectos de la realidad.
Hace poco, respondiendo a la inevitable pregunta de un estudiante, "¿para qué sirve eso?", le contesté: "Para nada. ¿No le parece admirable que haya gentes que se dan el lujo de preferir cosas hermosas e ideas profundas a artefactos ingeniosos pero, a la postre, superfluos o incluso dañinos, tales como los automóviles acorazados?"
Nuestros primos los monos antropoides no llevan joyas. Tampoco las llevaban nuestros antepasados remotos. Las primeras joyas datan de hace menos de 50 mil años. Las primeras pinturas rupestres, tales como las de Altamira y Lascaux, son aún más recientes. Las mujeres no empezaron a acicalarse sino hace unos pocos miles de años, especialmente en el antiguo Egipto. Los primeros museos de arte y jardines botánicos datan del Renacimiento tardío. Y los salones de belleza fueron inventados hace poco más de un siglo. La técnica precede al arte, como la utilidad a la belleza.
¿Para qué sirve saber que hay infinitos números primos, que las distancias entre las galaxias están aumentando, que los hombres de Neanderthal fueron reemplazados por los de Cromañón y que las cabezas de éstos eran mayores que las nuestras? Para nada. ¿Qué utilidad tiene una sinfonía de Beethoven, una pintura de Velázquez o un relato de García Márquez? La misma que las joyas, las ropas elegantes, los teoremas matemáticos o los hallazgos paleoantropológicos. O sea, ninguna.
No se busca la verdad ni la belleza por sí mismas a menos que se haya asegurado el sustento: Primum vivere, deinde philosophari. Pero no se es plenamente humano a menos que se aprecien la verdad y la belleza por sí mismas. O sea, a menos que se ame lo inútil que emociona o que hace pensar, sin esperar recompensa material alguna.
Sin embargo, la diferencia entre lo útil y lo inútil puede ser transitoria. Hace medio siglo, cuando Francis Crick y James Watson descubrieron el llamado código genético, supieron que con ello la biología molecular alcanzaba la mayoría de edad y que a partir de ese momento se desarrollaría con el vigor y la rapidez propias de una ciencia joven. Pero no sospecharon que pocas décadas después también nacería toda una industria fundada sobre esa ciencia, ni que uno de ellos, Watson, haría fuertes inversiones en dicha industria (Crick, en cambio, siguió ocupándose de temas inútiles, tales como el origen de la vida y la naturaleza de la psiquis).
Otro de mis ejemplos favoritos es el de Apolonio, el primero en describir las secciones cónicas: elipse, parábola e hipérbola. Estas curvas son hermosas pero no fueron utilizadas hasta el siglo XVII, cuando Galileo se sirvió de la parábola para describir la trayectoria de una bala, y Kepler usó la elipse para describir la órbita de un planeta. El efecto fotoeléctrico, descubierto hace poco más de un siglo, encantó a los físicos porque no depende críticamente de la intensidad luminosa sino de la frecuencia. Durante mucho no sirvió sino para despertar o satisfacer la curiosidad. Eventualmente, a un ingeniero se le ocurrió utilizarlo para abrir y cerrar circuitos eléctricos al paso de una persona. Desde entonces no hay ascensor, escalera mecánica ni máquina-herramienta sin célula fotoeléctrica. Además, la explicación del efecto le valió a Einstein la mitad de su Premio Nobel. Obtuvo la otra mitad por explicar el movimiento browniano como efecto de choques moleculares. Esta fue otra hazaña que no tuvo repercusiones prácticas sino muchos años después.
Ayer, un estudiante me anunció que alguien está pensando en privatizar la astronomía. ¡Qué gran idea! Si alguien comprara un observatorio astronómico iría pronto a la quiebra, con lo que mostraría al gran público que hay objetos sagrados fuera de los templos. Entre esos objetos figuran la ciencia básica, las humanidades y las artes. Estas tres vestales son sagradas porque son patrimonio de la humanidad y porque quien intenta sacar utilidad inmediata de ellas las ensucia y se ensucia.
Lo que pasó con el arte bajo los regímenes autoritarios es elocuente: fue estatizado y, con ello, corrompido. Por ejemplo, en la Unión Soviética la exigencia de atenerse a los preceptos del llamado realismo socialista, que es una versión del utilitarismo, limitó la imaginación de los escritores, artistas plásticos y músicos. Por cierto que siguió habiendo artistas originales, pero no gozaron de apoyo estatal y sus obras no se incorporaron al bien común.
En resumidas cuentas, no exijamos que todo lo que hagamos tenga una utilidad inmediata. Basta que sean buenas, basta que nos ayuden a gozar de la vida. Al fin y al cabo, la búsqueda y el goce de lo inútil distinguen al ser humano de sus parientes de otras especies. Por esto propongo este nuevo nombre para nuestra especie: Homo inutilis.
lunes, 28 de junio de 2010
Las causas
Borges
Los ponientes y las generaciones.
Los días y ninguno fue el primero.
La frescura del agua en la garganta de Adán.
El ordenado Paraíso.
El ojo descifrando la tiniebla.
El amor de los lobos en el alba.
La palabra. El hexámetro. El espejo.
La Torre de Babel y la soberbia.
La luna que miraban los caldeos.
Las arenas innúmeras del Ganges.
Chuang-Tzu y la mariposa que lo sueña.
Las manzanas de oro de las islas.
Los pasos del errante laberinto.
El infinito lienzo de Penélope.
El tiempo circular de los estoicos.
La moneda en la boca del que ha muerto.
El peso de la espada en la balanza.
Cada gota de agua en la clepsidra.
Las águilas, los fastos, las legiones.
César en la mañana de Farsalia.
La sombra de las cruces en la tierra.
El ajedrez y el álgebra del persa.
Los rastros de las largas migraciones.
La conquista de reinos por la espada.
La brújula incesante. El mar abierto.
El eco del reloj en la memoria.
El rey ajusticiado por el hacha.
El polvo incalculable que fue ejércitos.
La voz del ruiseñor en Dinamarca.
La escrupulosa línea del calígrafo.
El rostro del suicida en el espejo.
El naipe de tahúr. El oro ávido.
Las formas de la nube en el desierto.
Cada arabesco del calidoscopio.
Cada remordimiento y cada lágrima.
Se precisaron todas esas cosas
para que nuestras manos se encontraran
Los ponientes y las generaciones.
Los días y ninguno fue el primero.
La frescura del agua en la garganta de Adán.
El ordenado Paraíso.
El ojo descifrando la tiniebla.
El amor de los lobos en el alba.
La palabra. El hexámetro. El espejo.
La Torre de Babel y la soberbia.
La luna que miraban los caldeos.
Las arenas innúmeras del Ganges.
Chuang-Tzu y la mariposa que lo sueña.
Las manzanas de oro de las islas.
Los pasos del errante laberinto.
El infinito lienzo de Penélope.
El tiempo circular de los estoicos.
La moneda en la boca del que ha muerto.
El peso de la espada en la balanza.
Cada gota de agua en la clepsidra.
Las águilas, los fastos, las legiones.
César en la mañana de Farsalia.
La sombra de las cruces en la tierra.
El ajedrez y el álgebra del persa.
Los rastros de las largas migraciones.
La conquista de reinos por la espada.
La brújula incesante. El mar abierto.
El eco del reloj en la memoria.
El rey ajusticiado por el hacha.
El polvo incalculable que fue ejércitos.
La voz del ruiseñor en Dinamarca.
La escrupulosa línea del calígrafo.
El rostro del suicida en el espejo.
El naipe de tahúr. El oro ávido.
Las formas de la nube en el desierto.
Cada arabesco del calidoscopio.
Cada remordimiento y cada lágrima.
Se precisaron todas esas cosas
para que nuestras manos se encontraran
De "El libro de las máquinas"
Butler, 1982
Si todas las máquinas fuesen aniquiladas en un instante, de tal modo que no le quedase al hombre ni un cuchillo, ni una palanca, ni un harapo de sus vestidos, nada en absoluto más que su cuerpo desnudo, tal como llegó a este mundo; si toda su ciencia de las leyes mecáncias; si todos los alimentos hechos por procedimientos mecánicos fuesen destruidos, de modo que la raza humana quedase como desnuda en una isla desierta: entonces desaparecerían en seis semanas. Unos pocos individuos quizá prolongarán algo su miserable existencia; pero hasta ésos, al cabo de un par de años, habríanse convertido en algo peor que monos. El alma misma del hombre se debe a las máquinas, está hecha a máquina. Piensa lo que piensa, siente lo que siente, merced a los cambios que las máquinas han operado en él, y la existencia de aquéllas es un sine qua non para la suya, lo mismo que depende de su vida la de ellas. Este hecho nos impide proponer la aniquilación completa de toda maquinaria, mas indica ciertamente que deberíamos destruir todas aquellas máquinas a que nos fuera posible renunciar, para evitar que nos dominen aún más tiránicamente.
martes, 22 de junio de 2010
Hábitos
El extrañarte
se ha vuelto un hábito
tan frecuente como poco solicitado
al que dudo
logre acostumbrarme
se ha vuelto un hábito
tan frecuente como poco solicitado
al que dudo
logre acostumbrarme
Mis palabras
Luis Zaror
Ningún canto
Tiene tanto vigor
Como la libertad.
Quiero tantas cosas
Y tan solo te traigo mis palabras
Ningún canto
Tiene tanto vigor
Como la libertad.
Quiero tantas cosas
Y tan solo te traigo mis palabras
¡Podríamos hablar de tiempos mejores?
Walter Hoefler
No, seguro que no,
yo no tendría la fuerza
para escribir sobre el secante del cuerpo,
arrancarme esa última gota,
no, no de esperanza, sino de conformidad,
este falso encanto de seguir viviendo
con los ojos somnolientos
y esta tierra cáustica sobre las mejillas.
No, seguro que no,
yo no tendría la fuerza
para escribir sobre el secante del cuerpo,
arrancarme esa última gota,
no, no de esperanza, sino de conformidad,
este falso encanto de seguir viviendo
con los ojos somnolientos
y esta tierra cáustica sobre las mejillas.
Pasan los años
Walter Hoefler
Pasan los años y en el recuerdo
de las nuevas cosas vistas,
leo en el acopio de otros ojos
la tibia incertidumbre
de mis propios recuerdos,
opaco y empaño sin saber
lo que en vano recupero
Pasan los años y en el recuerdo
de las nuevas cosas vistas,
leo en el acopio de otros ojos
la tibia incertidumbre
de mis propios recuerdos,
opaco y empaño sin saber
lo que en vano recupero
miércoles, 9 de junio de 2010
Qué perra vida
Mientras me hundo en los pasos de la atestada alameda,
observo en un perro que hay caminos más errantes,
como el de aquel perro, que desesperado corre
llevando en su hozico
una botella de agua cerrada,
mientras arrastra la lengua en la calle
bordeando la deshidratación,
asustando a quien quiera acercarse,
evitando que alguien pueda abrir la botella
y darle agua de beber...
observo en un perro que hay caminos más errantes,
como el de aquel perro, que desesperado corre
llevando en su hozico
una botella de agua cerrada,
mientras arrastra la lengua en la calle
bordeando la deshidratación,
asustando a quien quiera acercarse,
evitando que alguien pueda abrir la botella
y darle agua de beber...
lunes, 31 de mayo de 2010
Al Expreso del Norte
Si Rivera Letelier me hubiese acompañado en esta odisea interior, la hubiera visto exteriorizada como yo me vi hace años en Los trenes se van al Purgatorio: en el Longitudinal del Norte.Y es que la marea de arena que acompañó mi sendero hizo imperativo reconocerme en el reflejo de la ventada de aquel bus que tenía por insignia "Expreso del Norte", en el cual el avance no era su característica ni por cerca más veraz.
De pronto, en algún momento entre aquel paso de Chile a Bolivia, me sumergí en mi propio Purgatorio, transitando en mi propia traición, sirviéndome de escena en escena aquello que repito en mi vida y que me impide continuar mi rumbo, desierto tras desierto y salar tras salar, me topé con nombres comunes y disfraces comunes que en medio de la Nada han recreado el andamiaje de mi soledad perdida y reencontrada, permitiéndome volver...
He vuelto??
Espero, cuesta, pero es inevitable
lunes, 3 de mayo de 2010
Monólogo -1
Especias desfiguradas
frases entrecortadas
enigmas sin misterio
tu lúgubre sendero iluminado
refleja mi semblante agobiado,
palabras que sobran
en un remolino de sinsentido
frases entrecortadas
enigmas sin misterio
tu lúgubre sendero iluminado
refleja mi semblante agobiado,
palabras que sobran
en un remolino de sinsentido
Estados aparentes
Aparentemente voy perdida,
aparentemente prefiero observar las luciérnagas
a absorver la luz del día.
Aparentemente te extraño,
aparentemente te siento,
y es que entre tanta apariencia... me pierdo
y prefiero el exilio en tus tentaciones
las que tu presencia me supone,
que de tu existencia me atrae
y me aleja de aquellos,
mis estados aparentes
aparentemente prefiero observar las luciérnagas
a absorver la luz del día.
Aparentemente te extraño,
aparentemente te siento,
y es que entre tanta apariencia... me pierdo
y prefiero el exilio en tus tentaciones
las que tu presencia me supone,
que de tu existencia me atrae
y me aleja de aquellos,
mis estados aparentes
sábado, 20 de marzo de 2010
Espectros que retornan en ansiada espera
viernes, 19 de marzo de 2010
Caja de música
Pedro Aznar Música del Japón. Avaramente De la clepsidra se desprenden gotas De lenta miel o de invisible oro Que en el tiempo repiten una trama Eterna y frágil, misteriosa y clara. Temo que cada una sea la última. Son un ayer que vuelve. ¿De qué templo, De qué leve jardín en la montaña, De qué vigilias ante un mar que ignoro, De qué pudor de la melancolía, De qué perdida y rescatada tarde, Llegan a mí, su porvenir remoto? No lo sabré. No importa. En esa música Yo soy. Yo quiero ser. Yo me desangro.
jueves, 18 de marzo de 2010
miércoles, 17 de marzo de 2010
De los rumbos y los rumores desesperanzados

martes, 16 de marzo de 2010
De cenizas y espera
Extensiones y persistencias de un árbol
Monólogo Nº 4
Sentidos
De monólogos
viernes, 19 de febrero de 2010
El Pecado eterno
Antonio Palomero, 1911
No, no culpéis a la mujer primera
porque sació con ansia su apetito,
ni al padre, Adán que de manjar bendito
gustó con su agradable compañera.
La culpa es del manjar, que entonces era
más incitante por estar maldito...
¡Si el gozar del amor es un delito
yo también, siendo Adán, lo cometiera!
Es eterna la sed de los placeres;
no se apaga el volcán de las pasiones,
y ayer lo mismo que hoy y hoy que mañana,
para el amor son Evas las mujeres
y Adanes entusiastas los varones...
¡Todos vamos en pos de la manzana!
miércoles, 23 de septiembre de 2009
De esta canción que sólo quiso ser llovizna
Ahi en el mar que enjuaga las distantes costas
Donde tu solitaria barca ha de varar
Ya vendra el tiempo y su largo velo de olvido
Que amaina todos lod dolores y aún asi...recordaras
A veces hay que pararse bajo la lluvia,
Pero de todos es comenzar otra vez
Consiste solo en continuar
Lo dice un hombre que
Habita en donde nunca deja de llover.
Arde la piel busca en todas tus caricias
Los encendidos arrebatos de su piel
Y las estrellas titilantes vieron frías
La angosta estela de la barca en que se fue.
A veces piensas que le olvidas y te animas
Algunas otras no lo puedes resistir
Lo cierto es que el dolor te rodeo en sus espinas
Y tú tan solo no volviste a sonreír
Recordaras otras estrellas, otros cielos
Hasta otras noches mas gratas recordaras
Y entre el constante ir y venir de los recuerdos
Te va empujando la marea por donde vas
¿a donde iras para escaparte de ti misma
Que blanca arena sanara tu corazón?
Yo solo se de oscuridades de lloviznas
Luego después de todo, siempre brilla el sol
Así es amar querida mía sin esperanza
Por eso el alma solo se entrega una vez
Después la vida nos traiciona la confianza
Y uno no vuelve a ser aquello que un día fue
Y fluya el dulce melodioso de tu llanto
Suspiro y viento que agitan al corazón
Porque llorando se remiendan los quebrantos
Y la sal cura las heridas que ha sufrido la ilusión
Por eso el mar es el refugio de los tristes
Por el cielo azul no cabe en mi canción
Esta canción que solo quiere ser llovizna
Que se derrame venturosa refrescando tu dolor
Recordaras otras estrellas, otros cielos
Hasta otras noches mas gratas recordaras
Y entre el constante ir y venir de los recuerdos
Te va empujando la marea por donde vas
A donde iras para escaparte de ti misma
Que blanca arena sanara tu corazón
Yo solo se de oscuridades de lloviznas
Luego después de todo siempre brilla el sol
sábado, 12 de septiembre de 2009
Amor
Animas

domingo, 6 de septiembre de 2009
Reflejos de vidas pasadas
jueves, 27 de agosto de 2009
Desvelos

viernes, 21 de agosto de 2009
Calle de abrazados
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Sentimientos
Yo sé que sentir a corazón abierto
es casi tan cursi como una golondrina
o un estudiante que se pega un tiro
porque lo aplazaron en matemáticas
en todo caso para los sentimientos
hay horarios relativamente cómodos
verbigracia de 11 pm a 2 am
cuando la luna queda en la cuneta
un incendio liquida los arbolitos secos
y a la derecha o a la izquierda otro cuerpo
se queja de un calambre o de un olvido
en el resto hay que apurarse y depurarse
no distraerse en flores ni en desolaciones
llegar con la lengua afuera pero llegar
sólo la muerte que nos madruga es impuntual
después hay que hacer números y numeritos
es decir méritos sin piedades ni prórrogas
y convertir al camello y el ojo de la aguja
en blasón evangélico del narcomundo
habrá que ser mezquino sin atenuantes
con decisión pero con escándalo
torpezas y ternuras ya no se llevan
los muros están grasientos de bullicio
estoy por patentar un heterónimo
para que una o dos veces por trimestre
haga llover sobre mis brasas
y de paso organice mis sentimientos y los muestre
en silencio
por las dudas
MARIO BENEDETTI
Sembrándome dudas
Si uno pudiera repasar
año por año el culebrón
de la propia desarrapada vida
si uno pudiera ver
asombro a asombro
sin titulares ni publicidad
los vericuetos y los goznes
de la conciencia veterana
¿lo grabaría en un cassette
o apagaría el televisor?
MARIO BENEDETTI
Los formales y el frio

Entrecementos
Urgencia del tiempo
Aun
Agosto 21
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jueves, 20 de agosto de 2009
sábado, 8 de agosto de 2009
De las olas y el aroma de esta tierra

Me senté en la arena mojada,
recorrida por millares de olas.
Me senté, recogí las mareas de aquel estrecho
que me recibió como si nunca lo hubiera dejado.
Me paseó por austeras colinas
rodeadas de complicada simpleza.
Me llevó a espesos pantanos
fotografiados por el hielo
que imprimiendo la última escena otoñal
me atrapó queriendo en ella estamparme.
Acariciaban embelesando mis pies
aquellas olas rebeldes que no tienen ley
carcomían la arena sepultando a poco mi alma
para que no se vuelva jamás a alejar
y mientras.. su ritmo melodioso
me acunaba con su vaivén.
Y en el sueño me acudieron remembranzas
dulces ácidas amargas
de años derretidos en deshielos
que hoy han dejado la huella que no vuelvo a mirar
pero que precede mis pasos
Susurros acarician mis oídos
es el viento magallánico de sur
que a la vez que enfría calienta
el éter de mi quintaescencia.
Intento detener en mi aliento
el aroma de tierra recién humedecida
mientras se yergue ostentosa
en medio del centelleante atardecer
la Luna, que se tiñe
con el incendio de su vergüenza
de tanto candor en tan tempranas horas
y a esta hora última
sólo la acompaña
esta triste vela
que se deshace en complacencias
para poder terminar de decir
en medio de tanto rodeo
cuánto añoro esta mi tierra.
jueves, 6 de agosto de 2009
Posdata sin carta
En la carta que pude haberte escrito
y no he tenido espacio para hacerlo
no iba a ser tan probo
como vos reclamabas
mi plan era explicarte mis razones
aunque me consta que mis sinrazones
eran mucho más diáfanas
por otra parte no eran pertinentes
las citas eruditas
con que iba a desvelarte
nada de animula vagula blandula
en vez de ten cuidado mariposa
nada del mehr licht goetheano
en vez del luz más luz dijo varela
nada de honni soit quimal y pense
en vez del alma otaria que hay en mí
a lo mejor la carta va mañana
por ahora te mando esta posdata
vale
Mario Benedetti
lunes, 6 de julio de 2009
Desde la ventana ovalada

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